Siete buenos motivos para hacer una rehabilitación energética en el hogar

marzo 26, 2014

Los ciudadanos que realizan una rehabilitación energética en su casa logran grandes ventajas ambientales y económicas.
Impulsar la rehabilitación energética generaría en España entre 35.500 y 150.000 empleos

El 80% de los hogares españoles necesita una rehabilitación energética, según datos del Centro Nacional de Energías Renovables (Cener). Incorporar un buen aislamiento o sistemas eficientes y renovables de climatización no debe verse como un gasto, sino como una inversión que conlleva grandes beneficios ambientales, económicos y sociales. Este artículo señala siete buenas razones para hacer una rehabilitación energética en casa.

1. Reduce la pobreza energética
La pobreza energética afecta en España a unos cuatro millones de ciudadanos, según un informe de la Asociación de Ciencias Ambientales (ACA). Uno de los principales autores del estudio, Sergio Tirado, indica que este problema causa más de 2.000 muertes prematuras al año en España, y que si no se toman medidas, crecerá todavía más en los próximos años.
La rehabilitación energética de los edificios es una de las medidas que contribuiría a reducir este problema. Sin embargo, las personas que lo sufren son las que menos ingresos tienen y no pueden permitirse la inversión necesaria. Para ello, según los expertos de la ACA, habría que impulsar un programa de rehabilitación energética estatal, apoyado por las comunidades autónomas, que priorizaría a los hogares con pobreza energética. Según la ACA, rehabilitar los 2,1 millones de casas con dicho problema en España (dato de 2010) requeriría 2.150 millones de euros anuales. Según Tirado, “es probable que la única solución a largo plazo consista en lograr unas viviendas tan eficientes que hasta los hogares de rentas más bajas satisfagan su demanda de energía”.

2. Ahorra dinero
La rehabilitación energética no es un gasto, sino una buena inversión. Siete de cada diez euros pagados en energía en el hogar se destinan a calefacción y refrigeración. La mayor parte se pierde porque mucha energía se escapa por defectos en la vivienda o ausencia de aislamiento. Así lo señala Alberto Coloma, gerente de la Fundación La Casa que ahorra, cuyo objetivo es reducir el consumo energético y el impacto ambiental de los edificios españoles. Según este experto, la mejor medida pasa por mejorar en la comunidad de vecinos el aislamiento de fachadas y tejados: “De forma colectiva no tiene por qué ser costoso. Notaremos los beneficios desde el mismo minuto tras la reforma y aumentará el valor de la vivienda”.

3. Combate la contaminación y el cambio climático
La Unión Europea (UE) estima que la edificación supone el 40% del consumo energético de sus Estados miembros. La producción de energía se basa en el carbón o el petróleo, que generan dióxido de carbono (CO2), el principal gas implicado en el cambio climático, así como la emisión de diversas sustancias y gases nocivos para el medio ambiente y la salud. Otra parte de la electricidad proviene también de las centrales nucleares, cuyos residuos radiactivos o la posibilidad de un accidente pueden provocar un impacto ambiental grave.
La rehabilitación de las viviendas supondría un descenso del consumo energético y, por tanto, de sus consecuencias para el medio ambiente. En cuanto al cambio climático, la organización conservacionista WWF señalaba en un informe de 2012 que la rehabilitación energética profunda de 400.000 casas al año evitaría la emisión de ocho millones de toneladas de CO2.

4. Mejora el confort y la calidad de vida
Los resultados de una buena rehabilitación energética no solo los nota el bolsillo o el medio ambiente. Un buen aislamiento o un buen sistema de calefacción o refrigeración que mantenga la temperatura estable y adecuada durante todo el año mejora la calidad de vida de los habitantes de un hogar. Un excesivo frío o calor pueden acarrear diversas enfermedades, en especial a personas como ancianos o niños.

5. Revaloriza la vivienda
Tras una buena rehabilitación, una vivienda habrá elevado su eficiencia energética. Por tanto, su propietario podrá actualizar el certificado energético de la misma. Un edificio con una buena clasificación (la máxima es la categoría A) se vuelve más competitivo en el mercado de compraventa o alquiler. Los posibles compradores o arrendatarios sabrán que tiene un menor consumo de energía y unas mejores condiciones de confort que otros inmuebles con una clasificación más baja.

6. Contribuye a crear empleo verde
La rehabilitación energética implica a diversos colectivos laborales y su generalización, por tanto, impulsa el empleo. Según la ACA, rehabilitar los 2,1 millones de viviendas con pobreza energética en España (dato de 2010) generaría 35.500 puestos de trabajo estables de aquí a 2030. El informe de WWF es todavía más optimista, ya que estima 150.000 empleos sostenibles a largo plazo hasta 2020.

7. Ayuda a cumplir la normativa comunitaria
La UE es cada vez más exigente con los Estados miembros en cuestiones de eficiencia y ahorro energético, consciente de su impacto ambiental y económico. Entre las diversas normativas que afectan a las viviendas, el nuevo Código Técnico de la Edificación (CTE) propone que los edificios sean más eficientes energéticamente.
(Fuente: Boletín electrónico sobre Medioambiente de Eroski Consumer).


Feliz Navidad ecológica

diciembre 11, 2013

Prevenir el despilfarro de alimentos y energía e intentar reciclar todos los residuos que generemos durante estas fechas nos garantizan unas navidades más sostenibles

En Navidad no solo se consume más sino que se genera un mayor impacto ambiental. Aunque el año pasado el gasto navideño descendió un 4%, cada familia española gastó una media de 680 euros. Un consumo navideño insostenible tiene en general un impacto considerable en nuestro entorno. Durante las fiestas navideñas, se tiran hasta un 40% de los alimentos producidos y se generan dos kilos de basura al día, de los que la mitad son envoltorios y embalajes, según Ecologistas en Acción. Pero está en la mano de todos evitarlo.

Hacer regalos ecológicos

Los regalos y las navidades son un tándem que puede ser también “verde”. Los Reyes Magos, Santa Claus o personajes como el Olentzero vasco pueden traer a los niños juguetes ecológicos: cada vez hay más variedad entre los que se elaboran de forma respetuosa con el medio ambiente. En caso de decidirse por un juguete convencional, conviene elegir uno con valores educativos, sin embalaje excesivo, sin pilas y elaborados con materiales no contaminantes y reciclables. Y siempre hay que recordar que, para un niño, el cariño y la compañía de sus adultos y amigos y el uso de la imaginación se encuentran entre los mejores regalos posibles. En cuanto a los mayores, también pueden regalar una gran variedad de productos ecológicos: alimentos “delicatesen” con certificado verde, bicicletas, colonias y cosméticos ecológicos, electrónica y tecnología ecológica, libros, películas y revistas de contenido medioambiental.

Adornos sí, pero sin destruir el medio ambiente

Los renos de Santa Claus, los camellos de los Reyes Magos, las ovejas o el musgo del belén, el abeto del salón… Todos son típicos símbolos navideños que tienen, además, otro elemento en común: se encuentran en peligro de extinción. En algunos casos, como el acebo y el musgo, su extracción del monte está prohibida, tras los excesos sufridos en las últimas décadas. Puede acarrear multas de hasta 60.000 euros e incluso penas de prisión según el grado de destrucción. La elección de un abeto natural o artificial tiene, en ambos casos, ventajas e inconvenientes ambientales. Por ello, el consejo es hacer un uso responsable. Si se elige uno natural, se recomienda que tenga suficientes raíces y cepellón (tierra adherida); se debe regar y alejarlo de la calefacción para que dure lo suficiente, hasta que se pueda llevar a un punto de recogida donde lo trasplanten. Y si se utiliza uno artificial, conviene que sea de buena calidad para que pueda conservarse durante muchos años. El resto de símbolos navideños también pueden ser más respetuosos con el medio ambiente: adornos reutilizados y tarjetas de felicitación elaboradas con materiales reciclados, luces de bajo consumo y con temporizador, etc.

Evitar los despilfarros

La Organización de Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) estima que un tercio de la producción alimentaria mundial para consumo humano se pierde o se desecha, es decir, unos 1,3 billones de toneladas. A pesar de esta aparente sobreabundancia, una de cada siete personas en el mundo se va a la cama hambrienta y más de 20.000 niños menores de cinco años mueren de hambre cada día. El desperdicio de comida es además un grave problema ambiental, ya que la producción alimentaria es una de las actividades que más afectan a la pérdida de biodiversidad y a los cambios en el uso del suelo.

El consumo de algunos alimentos causa un grave impacto ambiental en su lugar de origen. Es el caso del langostino tropical, uno de los productos estrella de las Navidades. Diversas organizaciones ecologistas han señalado que el aumento de su consumo puede provocar la destrucción de ecosistemas como el de los manglares (franjas costeras anegadas por las mareas). Este problema ambiental, económico y social se acentúa en las fiestas navideñas. La idea no es privarse de alimentos, sino de consumir de forma sostenible: estudiar la lista de la compra para no llevarse excesivos productos, organizar en casa los alimentos de manera que se consuman todos, conservar en el congelador los productos perecederos, etc.

La energía es otro recurso que no se debe despilfarrar, sobre todo en Navidades: se estima que su consumo se incrementa hasta en un 20% por un mayor uso de la calefacción y la luz. Diversos consejos ayudarán a reducir este gasto y, de paso, su impacto ambiental: utilizar bombillas de bajo consumo, sistemas basados en energías renovables, electrodomésticos eficientes, desplazarse en transporte público o bicicleta, etc.

Consumir productos ecológicos, locales y de temporada

Los productos elaborados de forma local, frescos y de temporada tienen una menor huella ecológica y suelen ser más económicos y sabrosos. Por su parte, los productos con certificación ecológica garantizan que se han elaborado con unos métodos respetuosos con el medio ambiente. Son, por tanto, una opción más que recomendable para consumir en navidades.

Generar menos basura y reciclarlo todo

En Navidad, la producción de basura se dispara: se generan dos kilos al día, de los cuales la mitad son envoltorios y embalajes, según Ecologistas en Acción. Por ello, la práctica ecológica de las tres erres tiene que estar todavía más presente entre los consumidores: hacer un consumo ajustado a nuestras verdaderas necesidades que prescinda de productos con empaquetados excesivos y de “usar y tirar” (reducir); reutilizar los productos y materiales en buen estado que ya no se usan y alargar su vida útil; y reciclar los residuos de manera adecuada.

Y después de las Navidades, también ecológicos

La conciencia ecológica tiene que estar presente también una vez que se hayan acabado las fiestas. La generación de más residuos que en la media del resto del año, los regalos que no han gustado, los alimentos sobrantes de las celebraciones o el abeto navideño tienen solución ambiental con una organización adecuada.

(Fuente: Boletín electrónico sobre Medioambiente de Eroski Consumer).


2013 batirá todos los récords históricos de emisiones globales de CO2

noviembre 21, 2013

El aumento del 2,1% previsto para 2013 significa que las emisiones por la quema de combustibles fósiles están un 61% por encima de los niveles de 1990, el año de referencia del Protocolo de Kioto.

Esta semana se han presentado las últimas cifras del proyecto Global Carbon Project, una iniciativa codirigida por científicos del Centro Tyndall para la Investigación del Cambio Climático en la Universidad de East Anglia (Reino Unido) que sigue la evolución global de las emisiones de CO2. Los resultados, que publica la revista Earth System Science Data Discussions, reflejan que este año se alcanzará la cifra récord de 36 mil millones de toneladas.

El aumento del 2,1% previsto para 2013 significa que las emisiones por la quema de combustibles fósiles están un 61% por encima de los niveles de 1990, el año de referencia del Protocolo de Kioto. El incremento de 2013 se produce, además, después de otro similar del 2,2% en 2012.

“Los gobiernos reunidos en Varsovia esta semana –en la Cumbre sobre Cambio Climático- tienen que ponerse de acuerdo sobre la forma de revertir esta tendencia”, dice la profesora Corinne Le Quéré del Centro Tyndall y directora del informe denominado Global Carbon Budget.

“Las emisiones deben caer sustancial y rápidamente –añade– si queremos limitar el calentamiento global por debajo de dos grados. Las emisiones adicionales anuales causan más calentamiento y cambio climático”.

El Global Carbon Budget revela que los mayores contribuyentes a las emisiones de combustibles fósiles en 2012 fueron China (27%), Estados Unidos (14%), la Unión Europea (10%) y la India (6%).

La mayoría de las emisiones provienen del carbón (43%), seguido del petróleo (33%), el gas (18%), el cemento (5,3%) y la quema de gas (0,6%). El crecimiento en el carbón en 2012 representó el 54% del total de las emisiones de combustibles fósiles. Las emisiones de CO2 derivadas de la deforestación y otros cambios de uso del suelo añadieron otro 8%.

Nuevo Atlas del Carbono

Junto al último Global Carbon Budget se ha lanzado el Atlas del Carbono, una nueva plataforma on line que muestra los mayores países emisores de carbono del mundo con más claridad que nunca.

El 2012 estuvo caracterizado por el fuerte crecimiento de las emisiones de China, y por la externalización del Reino Unido de las suyas. La plataforma también permite comparar las emisiones de los países de la UE y ver cuales proporcionan los mayores servicios ambientales al resto del mundo para eliminar CO2 de la atmósfera.

(Fuente: Boletín electrónico Ecoticias.com)


Consumo Colaborativo

julio 10, 2013

El Consumo Colaborativo se puede definir como la manera tradicional de compartir, intercambiar, prestar, alquilar y regalar, redefinida a través de las tecnologías de la información y las comunidades. Es un concepto que engloba iniciativas donde la gente comparte poniéndose en contacto mediante plataformas online. Por un lado, la tecnología facilita el encuentro y crecimiento de las comunidades de gente interesada en participar en este tipo de servicios y, por otro, permite establecer mecanismos suficientes para generar y mantener la confianza entre desconocidos.

Consumo Colaborativo es un blog donde se encuentra información actualizada sobre iniciativas de consumo colaborativo en distintos ámbitos y, fundamentalmente, en España y Latinoamérica. Recopila en un “directorio” listados de proyectos de consumo colaborativo sobre:

  • compartir coche, trayectos, parking, bicicletas: carpooling, alquiler de coches entre personas, estacionamiento,…
  • crowdfunding / Micromecenazgo (financiación colectiva);
  • bancos de tiempo e intercambio de conocimientos/servicios;
  • coworking (forma de trabajo que permite a profesionales independientes, emprendedores y pymes de diferentes sectores compartir un mismo espacio de trabajo, tanto físico como virtual, para desarrollar sus proyectos profesionales de manera independiente, a la vez que fomentan proyectos conjuntos);
  • viajes peer-to-peer: alojamiento temporal gratuito P2P, intercambio de casas… (peer-to-peer o P2P: red entre iguales que permiten el intercambio directo de información, en cualquier formato, entre los ordenadores interconectados).
  • logística P2P: conexión entre personas para obtener o enviar algo a través de viajeros, optimización del transporte industrial…;
  • educación P2P: plataformas que ponen en contacto profesores con alumnos para impartir formación, aprendizaje colectivo que funciona a través del trueque de ideas, bienes y conocimientos…;
  • para comer P2P: intercambio entre gente que le gusta comer bien y gente que le gusta cocinar…;
  • turismo de experiencias;
  • intercambio o redistribución gratuitos y/o con monedas complementarias;
  • intercambios o redistribución con pagos;
  • microtareas y encargos;
  • niños, juguetes, ropa y otros;
  • compartir aficiones y actividades;
  • servicios financieros colaborativos entre particulares y/o empresas;
  • plataformas de venta para artesanos;
  • compartir libros;
  • videoclubs online;
  • grupos de consumo de proximidad;
  • compartir el wifi de manera legal;
  • alquiler de objetos personales, de lujo y moda en general;
  • monedas complementarias;
  • iniciativas colaborativas desde la administración;
  • herramientas para facilitar el compartir “házlo tú mismo”

Para más información visita el blog: http://www.consumocolaborativo.com